sábado, 21 de abril de 2012

El "saber que hacer" no existe, existe el "creer que haces bien, caerte, darte cuenta del error, aprender de él y levantarte".

domingo, 15 de abril de 2012


Cerré los ojos e intenté imaginarme un mundo perfecto, un mundo dónde nada ni nadie nos hiciera sufrir, dónde todo fuera más fácil, dónde hubiera gente que nos hiciera feliz, dónde la felicidad de uno mismo es primordial, dónde la raza, el color, la forma de ser, las costumbres se valen por sí mismas porque todas, todas, tiene el mismo valor. Imaginé un mundo sin pobreza, sin explotación, sin riesgos, sin que existiera la muerte, sin que algunas personas nos criticaran por nada, así, sin más, sin conocernos. Un mundo sin errores, sin obstáculos. Un mundo perfecto, eso imaginé, el mundo al revés.


Pero luego abrí los ojos y me di cuenta que si la vida fuera perfecta, no sería la vida. Que si el mundo no nos presentara obstáculos, no nos haríamos más fuertes, que sin errores, no aprenderíamos nada, que si todo fuera fácil no merecería la pena vivir. Que sin pobreza, tampoco habría riqueza, ni gente que luchara por sí mismo, por ser feliz, que todo sería un aburrimiento. Que el mundo estaría demasiado hecho a la medida, que siempre tendríamos los mismos sentimientos, las mismas sensaciones. Y me di cuenta de que la perfección no existe ni va a existir. Que la imperfección es parte de la elegancia. Que de saber que estás aquí, junto a mi lado ya puedo sentirme afortunada, que tu eres mi felicidad y que eres perfecto para mí porque la imperfección es la clave de la perfección. Y que para alcanzar la perfección, primero has de alcanzar la felicidad.


Sólo te voy a pedir una cosa, déjame ser yo quien decida mi vida. Que sea yo la que cometa un error. Prefiero cometerlo por así no volver a caer. También prefiero que la vida me presente obstáculos, para así volverme más fuerte.  Obstáculos para que luego me lleven al camino correcto.

jueves, 5 de abril de 2012

Aquellos sentimientos que te hacen atormentar, sufrir, que te hacen pasarlo mal, son sentimientos que nunca podrás borrar de tu memoria, que nunca podrás olvidar. Pero debes pasar página, ir a otra etapa de la vida. Debes conseguir que esos sentimientos malos se guarden en una caja, que queden ahí, cerrados. Debes intentar que pasen a ser recuerdos. 
Cuándo pienses en ellos, piensa que fueron parte de otra etapa y que ahora estás en otra, dónde todo es mejor, dónde eres feliz, dónde eres como quieres ser, dónde eres tu mismo.